
Lo entendemos: una vez que encuentras un par de leggings que te quedan perfectamente, básicamente quieres que duren para siempre. ¿Las buenas noticias? Con solo un poco de cuidado, pueden durar mucho más de lo que piensas.
Aquí está cómo mantener tus leggings luciendo nuevos (y elásticos) uso tras uso.
Lava en Frío, Siempre
El agua caliente descompone las telas elásticas y puede causar desvanecimiento del color. Quédate con lavados en frío y omite el ciclo de lavado pesado.
Voltéalos al Revés
Esto reduce la fricción y protege la tela exterior de las bolitas. Es un pequeño paso que hace una gran diferencia.
Evita el Suavizante de Telas
Puede oler bien, pero obstruye las fibras en las telas de rendimiento y mata el estiramiento con el tiempo. Un detergente suave es todo lo que necesitas.
Secado al Aire > Secadora
El calor alto es el enemigo de la elasticidad. El secado al aire o tendido plano mantendrá la forma y la compresión intactas.
Almacena Inteligentemente
Dóblalos ordenadamente o enróllalos, no los cuelgues por la cintura. Esto previene el hundimiento y mantiene la tela ajustada.
Trata tus leggings como los MVPs que son, y te mantendrán luciendo (y sintiéndote) genial.
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